En nuestra casa intentamos cautivaros en cada instante y en cada rincón, cuidando mucho los detalles y haciendo que todo os recuerde la historia del último siglo. Una serie de vitrinas musealizan la casa recordando la vida del pueblo en tiempos de nuestros abuelos.

Como antigua posada que es, conserva la estructura de los típicos hostales de camino, con un pequeño café, una tienda de ultramarinos y la hospedería, donde antiguamente también se cobijaban los caballos y mulas. Actualmente se han mejorado las instalaciones, manteniendo el sabor antiguo, para que os sintáis como en casa.